
Adorni no puede explicar cómo se pagó el viaje de su esposa a Nueva York y le llueven denuncias
El jefe de Gabinete se enterró al revelar que su mujer sacó un pasaje de más de cinco mil dólares para acompañarlo a EEUU y que él mismo afrontó los gastos de hotel y estadía. Se filtró además que ambos se subieron a un vuelo privado a Punta del Este por otros diez mil dólares. Piden investigar ...
Apenas diez días atrás, Javier Milei le encomendó a Manuel Adorni una tarea en particular: autorizar con su firma los viajes de los miembros del gabinete al exterior. Fue a través de la Decisión Administrativa 9/2026, la misma que limitó las comitivas oficiales a “un máximo de un funcionario o una autoridad por cada evento internacional” con el objetivo declarado de “promover una gestión eficiente de los recursos del Estado”. A la primera de cambio, el exvocero hizo exactamente lo contrario y subió a su mujer, Bettina Angeletti, al avión presidencial rumbo al “Argentina Week” en Nueva York, que concluye este jueves. Una foto del medio Radio Jai les cantó piedra libre a los dos juntos y Adorni no tuvo más remedio que salir a dar explicaciones. Fue entonces que se enterró en el barro. “Yo quería que mi mujer me acompañe”, dijo, porque “vengo una semana a deslomarme acá (SIC)”, en un intento por justificar el privilegio que se había otorgado a sí mismo. Para peor, reveló que Bettina había sacado un boleto de avión con destino la Gran Manzana por más de cinco mil dólares --que pagó él, lo mismo que los viáticos--, lo que levantó sospechas sobre el real patrimonio de la pareja. Además, se reveló que ambos volaron a Punta del Este, para carnaval, en un jet privado cuyo costo no baja de los diez mil dólares; aún no aclaró quién pagó la facutra.
A partir de la revelación del viaje de Angeletti y de la poco feliz aclaración posterior de Adorni, el abogado Gragorio Dalbón decidió presentar una denuncia por los supuestos delitos de malversación de caudales públicos, defraudación contra la administración pública, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público. Para Dalbón, el jefe de gabinete de mínima violó la ley que prohíbe la utilización del avión presidencial como una aeronave privada. Lo propio hizo mas tarde la diputada exlibertaria Marcela Pagano. Su colega en la cámara baja, Esteban Paulón, presentó por su parte dos pedidos de informes, uno a través del Congreso y otro dirigido a la Secretaría General de la Presidencia para que el Gobierno haga públicos tanto el contrato del viaje como los gastos en Hoteles, los viáticos y el rol que la mujer de Adorni cumplió dentro de la comitiva.
“No hay dudas de que Adorni quería viajar con su mujer a Nueva York y cumplió su deseo, tal como él mismo confesó, por lo tanto habrá que investigar los posibles delitos que eso implica”, le dijo Paulón a Página/12. “Pero además, es una muestra de cómo él y el resto del Gobierno sobreactúa una austeridad pero después utilizan recursos públicos para sus caprichos. En este caso, se agrega que el propio Adorni tiene desde hace diez días la facultad de autorizar las comitivas internacionales y eso hizo aparentemente con su propia esposa. Frotó la lámpara del genio en un momento económico, además, muy complicado para los argentinos”, agregó.
Por su parte, el jefe de bloque de Unión por la Patria en Diputados Germán Martínez, anunció que pedirá la interpelación del jefe de Gabinete. Igualmente Adorni deberá, más pronto que tarde, presentar su informe de gestión-
Esa contradicción entre el mentado combate a la casta y una práctica típica de eso que se dice combatir le valió a Adorni la chicana de Victoria Villarruel, que aprovechó el traspié para volver a marcar diferencias con la Rosada. “El ajuste lo paga la política, jaja”, destiló veneno la vice desde sus redes sociales, donde compartió los recortes del jefe de Gabinete intentando explicar lo inexplicable.
Su antecesor en el cargo, Guillermo Francos, también salió a pegarle en el piso. Después de un largo silencio, Francos habló y al ser consultado sobre el tema, dijo, austero: “Yo viajé una sola vez en el avión presidencial”.
En paralelo al asunto del pasaje, se filtró este miércoles el dato del costo aproximado del hotel cinco estrellas en pleno Manhattan donde se hospeda la pareja y el resto de la comitiva oficial que todavía sigue en la ciudad de las luces. Se trata de “The Langham”, ubicado en el 400 de la Quinta Avenida, a pocos metros del Empire State Building, el Bryant Park y Times Square. Es un rascacielos de 600 metros. Las habitaciones van desde los 800 a los 6500 dólares por noche, y son casi departamentos, con baño en Suite. Hay canilla libre en champagne.
Con el escándalo desatado, el Gobierno salió a mostrar al jefe de Gabinete trabajando: había que justificar aquello de “deslomarse”. Durante todo el día, la comunicación de crisis buscó mostrarlo hiperactivo: se reunió en Nueva York con los gobernadores que habían viajado (y a los que se dedicó a ningunear los días previos, como Raúl Jalil, Juan Pablo Valdés, Marcelo Orrego, Carlos Sadir y Rolando Figueroa), y finalmente cerró el Argentina Week con un discurso de poco más de 20 minutos a puro copy-paste libertario, enfocado en las “oportunidades de inversión” que el mileísmo le abre a los capitales extranjeros.
Antes de ingresar a la sala de conferencias, lo encaró un corresponsal de El Cronista, que lo incomodó. Al aire, se embarró más. “Yo quería que viaje (por su mujer), presidencia la invitó, y todos los gastos corren por cuenta nuestra”. “No hay nada más para aclarar, todo lo demás que se leyó y que se dijo, es todo fake”, concluyó.
Problemas patrimoniales
Adorni dijo que Angeletti sacó un pasaje de 5.438 dólares hacia Estados Unidos que, por el precio, todo indica que fue en primera. También dijo que lo pagó él, lo mismo que todos los costos, incluído el hotel. Semejante gasto contrasta con los ingresos declarados por él mismo ante la Oficina Anticorrupción, que data del período 2024, cuando se desempeñaba como vocero presidencial.
En esa DDJJ Adorni dice tener al cierre de su primer año como funcionario de alto rango poco más de 43 mil dólares en efectivo producto de distintos créditos (es decir, en algún momento los tiene que devolver) más otros seis mil dólares en el banco producto de sus ingresos. Adorni, además, declara tener deudas con su mamá, Silvia Pais, por poco más de 20 mil dólares; también con una jubilada de 95 años por 23 mil más.
A juzgar por ese documento, el costo sólo del pasaje le hubiera insumido a Adorni el 20 por ciento de su patrimonio total, salvo que haya tenido un incremento sustancial de sus propios ingresos. Se estima que cobra unos 3,5 millones de pesos mensuales como jefe de Gabinete.
Otro gasto que no cuadra es el del viaje vacacional que emprendió la pareja hacia Punta del Este este mismo verano, a mediados de febrero. Fue en un avión privado, que costó entre ida y vuelta unos diez mil dólares, según reveló el periodista Sebastián Lacunza en ElDiarioAr.
La pareja se subió a un avión Honda Jet contratado a la empresa de vuelos privados Alpha Centauri, por US$ 10.000 en total, junto al periodista libertario Marcelo Grandio. Aún se desconoce quién pagó la factura: Adorni todavía no dio explicaciones sobre ese punto en particular.
Habrá que ver si Angeletti fue capaz de pagar esas cuentas abultadas. Según consta en su perfil de Linkedin, su negocio es del “couching ontológico” y se dedica al rubro de la consultoría. El matrimonio comparte desde 2020 la firma AS Innovación Profesional SRL. Bettina es la directora; Manuel, el gerente.
La paja en el ojo ajeno
La opulencia del viaje dejó al desnudo una vez más que es difícil resistirse al archivo. En el caso de un vocero presidencial devenido en jefe de Gabinete, mucho más. En agosto de 2024, el propio Adorni fue el encargo de anunciar, como vocero, la entrada en vigencia del decreto 712/2024, firmado por Milei en agosto del año pasado, que limitar el uso de los aviones del Gobierno.
En esa época, se habían filtrado los viajes que la exprimera dama Fabiola Yañez había realizado precisamente en el avión presidencial. “Cuando utilizás para beneficio personal cuestiones del Estado, estás abusando de tu posición de poder”, había dicho Adorni. La paja, siempre, en el ojo ajeno.
No fue la primera vez que lo hizo. Un repaso por los viejos tuits del funcionario --cuando todavía no usaba el “FIN” para cerrar sus posteos-- dan cuenta, por ejemplo, de su desprecio por el empleo público:
*“País inviable: dícese de la brecha existente entre el empleador (que siente que su costo laboral es el más alto del mundo) y el empleado (que siente que su sueldo es el más bajo del mundo), la cuál se explica por la mera existencia del Estado que hace de todos, ciudadanos pobres”, escribió el 2 de enero de 2019.
*“Al empleado de Estado no se lo puede echar, muchas veces gana más que un empleado privado y en general su productividad nula. Todo esto genera un costo adicional. Parte de este costo lo debería afrontar el propio empleado en favor del trabajador privado”, posteó el 1 de marzo de 2019.
*“País inviable: dícese de la brecha existente entre el empleador (que siente que su costo laboral es el más alto del mundo) y el empleado (que siente que su sueldo es el más bajo del mundo), la cuál se explica por la mera existencia del Estado que hace de todos, ciudadanos pobres.”, siguió en mayo de ese mismo año.
*“El estado nacional gasta 16 millones de pesos por minuto (267.000 pesos por segundo). Con esto logramos llegar al 50% de pobreza, al 11% de indigencia, a tener una inflación sin control y por sobre todo, a que 25 millones de personas dependan de un cheque público. Saludos.”, posteó el 31 de marzo de 2021.
*“Es hermoso vivir del Estado. Más aún cuando lo mantienen los demás…”, posteó con con fecha del 21 de abril de 2017.
Página/12 reveló en su momento que Adorni había sido él también empleado público --más bien, un ñoqui-- del Ministerio de Cultura durante el gobierno de Cambiemos, algo que había intentado ocultar. La paja, siempre, en el ojo ajeno.