
Cerraron más de 40.000 kioscos desde que asumió Milei: el sector denuncia una "crisis" similar a la de 2001
Lo advirtió la Unión de Kiosqueros de la República Argentina. La baja demanda y el avance de los negocios de cadena afectan al rubro. En los últimos dos años y medio las ventas se desplomaron un 50% y el efecto Mundial no pudo con la crisis de fondo.
Los kioscos tradicionales atraviesan una situación crítica: 41.000 cerraron desde que asumió Javier Milei. Los comerciantes advirtieron que se encuentran en una situación comparable a la del 2001, pero esta vez el deterioro se sintió "más de golpe". La crisis del sector se da en medio de un retroceso en el consumo y un incremento de costos. Ernesto Acuña, vicepresidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), detalló que en los últimos dos años y medio pasaron de 100.000 negocios a 59.000. Se estima que cerraron 50 por día.
“Se nota que hay menos plata en el bolsillo. La gente va reacomodando sus gastos y el kiosco pierde. El rubro está castigado”, aseguró Acuña en diálogo con Infobae. Y es que la recuperación del consumo de los hogares volvió a caer en junio, producto de la baja temporal de la inflación y el mayor uso del crédito.
Hoy, la pérdida del poder adquisitivo de los ingresos impide una mejora sostenida del gasto de las familias. En lo que respecta al rubro kiosquero, las ventas se desplomaron un 50% respecto de hace tres años en barrios como Villa Urquiza, Caballito y Villa Crespo.
Mientras que en el sur de la Ciudad de Buenos Aires, Conurbano y el interior del país, la caída es aún más pronunciada: las ventas son hasta tres veces menos. Aunque en zonas de mayor poder adquisitivo, como Puerto Madero, Recoleta y Belgrano, el retroceso ronda el 20%.

El efecto Mundial
El comerciante reconoció que la temporada de Mundial fue "un alivio temporal", principalmente por la venta de figuritas, pero no llegó a revertir la tendencia que viene desde diciembre de 2023. De cara a lo que queda del año, el panorama es poco alentador.
“Va a ser difícil, vamos a tener los mismos niveles de actividad que en 2001″, proyectó Acuña, quien posee 28 años de experiencia en el rubro. A esto también se sumaron los costos, puntualmente impuestos y servicios públicos. “Hay colegas que están pagando más de luz que de alquiler, algo que no había pasado nunca”.